La unión de dos almas es un acontecimiento bendito. La unión de dos almas que invitan a la magia a entrar en sus corazones es doblemente bendita, porque pasan a formar parte de una de las tradiciones de amor más antiguas y sencillas. Mucho antes de que la legalidad de una unión llegara a ser prácticamente más importante que la unión en sí misma, la celebración ritual de la unión de manos fue una práctica habitual y muy querida entre los antiguos celtas durante varios cientos de años.Hay dos creencias enfrentadas respecto a la historia de la unión de manos. Una es que "unión de manos" es un término usado por los antiguos celtas para describir su versión de un matrimonio. En este caso, el matrimonio era más una prueba o un acuerdo temporal entre dos personas que deseaban ver si eran potenciales almas gemelas. Los miembros de la pareja eran, literalmente, atados a la altura de las manos o de las muñecas (lo cual daba nombre a la ceremonia) y prometían ser fieles y vivir como marido y mujer durante un año y un día. En algunos casos se les mantenía atados o sujetos durante toda la ceremonia. En otros casos, eran atados el uno al otro hasta haber consumado su unión. Cuando el año llegaba a su fin, la pareja dejaba de existir oficialmente, a menos que desearan continuar viviendo como esposos permanentemente.Otra versión de la historia de la unión de manos nos llega a través de documentos históricos. Hace tiempo, las tierras de Escocia y el norte de Inglaterra, antiguas tierras de los celtas, solían referirse a la unión de manos como una especie de esponsales o de compromiso. Algo similar se utilizaba en algunas partes de Europa, como Alemania. La pareja anunciaba públicamente su intención de casarse un año y un día antes de la ceremonia de unión de manos. Sir Walter Scott incluso menciona el concepto de unión de manos en uno de sus libros, escrito durante la primera parte del siglo XIX. De hecho, en un momento dado, la unión de manos era la única manera en que una pareja p